"El agua es el gran disolvente que posee el organismo y la mejor forma de combatir los cálculos renales", puntualizó.
Recomendó no tomar agua junto a los alimentos que ingieren, sino 15 minutos después que terminen de almorzar.
"Aquellos que beben agua al mismo tiempo que comen, su digestión será pesada", enfatizó.
El doctor Pión indicó que la ingesta de agua está condicionada al peso corporal.
Un hombre de 170 libras -aconsejó- debe tomarse al menos tres de agua diarios y sus riñones responderán positivamente.
Pión expresó que no perjudica el hecho de que muchas personas se levanten a orinar varias veces, "pero duermen menos".
















